{"id":10683,"date":"2022-08-21T06:49:53","date_gmt":"2022-08-21T10:49:53","guid":{"rendered":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/?p=10683"},"modified":"2022-08-21T06:53:59","modified_gmt":"2022-08-21T10:53:59","slug":"poemas-que-nos-recuerdan-la-belleza-y-la-humanidad-en-medio-de-los-horrores-de-la-guerra-alissa-rubin-nytimes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/poemas-que-nos-recuerdan-la-belleza-y-la-humanidad-en-medio-de-los-horrores-de-la-guerra-alissa-rubin-nytimes\/","title":{"rendered":"Poemas,  belleza,  humanidad, en medio de la guerra -Alissa Rubin\/NYTimes"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/refugeees_iraq_war-Ivor_Prickett_nyt.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10684\" width=\"1102\" height=\"757\" srcset=\"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/refugeees_iraq_war-Ivor_Prickett_nyt.jpg 600w, https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/refugeees_iraq_war-Ivor_Prickett_nyt-300x206.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 1102px) 100vw, 1102px\" \/><figcaption>Civiles huyendo de los combates en Mosul, Irak, en 2017. (Ivor Prickett para The New York Times) <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Alisa Rubin   <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Poemas que nos recuerdan la belleza y la humanidad, en medio de los horrores de la guerra. <br><br>\u00bfTiene cabida la poes\u00eda en una zona de guerra? Para una corresponsal del Times, es indispensable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Incluso el m\u00e1s novato de los corresponsales sabe que no debe entrar en una zona de guerra sin la formaci\u00f3n necesaria, el equipo correcto y el plan de salida adecuado. Pero algunos reporteros experimentados han aprendido que necesitan algo m\u00e1s para sostenerse durante los sombr\u00edos d\u00edas y noches de carnicer\u00eda. Algo que les recuerde la humanidad que hay debajo de la inhumanidad. Para algunos, es la poes\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Pocos corresponsales son m\u00e1s experimentados que Alissa J. Rubin, que en 15 a\u00f1os en The New York Times ha sido jefa de oficina en Bagdad, Kabul y Par\u00eds, y antes de eso cubri\u00f3 el conflicto en los Balcanes. Le pedimos que nos hable de lo que lee cuando su trabajo la lleva al campo de batalla.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/by\/alissa-j-rubin\">Alissa J. Rubin<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando pienso en poemas para una zona de guerra o, en realidad, para cubrir cualquier cosa triste o traum\u00e1tica \u2014hay muchas cosas tristes que no son la guerra\u2014, algunos de los que me vienen a la mente pueden parecer, a primera vista, fuera de lugar. Pero cada uno de los que describo aqu\u00ed nos invita a encontrar la humanidad en medio de la brutalidad, a prestar atenci\u00f3n a los detalles y nos muestra c\u00f3mo lo m\u00e1s peque\u00f1o puede ser infinitamente grande, aunque puede transmitir la tragedia, tambi\u00e9n nos recuerda que la belleza sigue existiendo, que puede haber vida incluso en los escombros\u2026 y, s\u00ed, incluso amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El espacio es limitado cuando se est\u00e1 de viaje, pero siempre viajo con colecciones de bolsillo de dos poetas:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1939\/01\/30\/archives\/wb-yeats-dead-famous-irish-poet-winner-of-the-nobel-prize-for.html\">W. B. Yeats<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1973\/09\/30\/archives\/w-h-auden-dies-in-vienna-w-h-auden-dies-in-vienna-at-the-age-of-66.html\">W. H. Auden<\/a>. Tambi\u00e9n hay otros (que se enumeran a continuaci\u00f3n) que pueden ofrecer consuelo y perspectiva, tanto a los que cubren el conflicto como a los que lo leen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mi caso, el libro sobre la guerra que sigo releyendo es uno que me resist\u00eda a leer y que, cuando me convenc\u00ed de hacerlo, nunca esper\u00e9 terminar, y mucho menos quedar fascinada:&nbsp;<em>La Il\u00edada<\/em>&nbsp;de Homero.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2022\/07\/18\/world\/31war-poetry-ESP-2\/merlin_86317486_f2a24643-4a65-4135-8ed5-51dcf6b8eefb-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" alt=\"Soldados kurdos en el lugar donde se estrell\u00f3 un helic\u00f3ptero que transportaba ayuda para un pueblo de personas yazid\u00edes en la monta\u00f1a Sinjar, en Irak, en 2014.\" width=\"1107\" height=\"738\"\/><figcaption>Soldados kurdos en el lugar donde se estrell\u00f3 un helic\u00f3ptero que transportaba ayuda para un pueblo de personas yazid\u00edes en la monta\u00f1a Sinjar, en Irak, en 2014.(Adam Ferguson para The New York Times)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo le\u00ed por primera vez durante la guerra de Irak y me sorprendi\u00f3 su inmediatez. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda tener sentido para m\u00ed algo que fue compuesto hace 2600 a\u00f1os? Pero lo ten\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay extensas met\u00e1foras extra\u00eddas de momentos de paz en el mundo natural. Sin embargo, cuando estas met\u00e1foras se utilizan para describir la terrible barbarie de la guerra, le recuerdan al lector la violencia inherente a la existencia humana, pero tambi\u00e9n una especie de nobleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed, el guerrero griego Patroclo arroja su lanza, y mata a uno de los mejores combatientes de los troyanos, y su muerte se convierte en la de un noble \u00e1rbol:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2026que lo hiri\u00f3 en el tejido que su coraz\u00f3n envolv\u00eda.<\/em><br><em>Cay\u00f3 como la encina o el chopo o el pino robusto<\/em><br><em>que en lo alto del monte han cortado con hachas agudas<\/em><br><em>los art\u00edfices para hacer de ellos el m\u00e1stil de un buque;<\/em><br><em>as\u00ed el h\u00e9roe tendido qued\u00f3 ante su carro y caballos,<\/em><br><em>gemebundo y cogiendo a pu\u00f1ados el polvo sangriento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La Il\u00edada<\/em>&nbsp;es tambi\u00e9n asombrosamente psicol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de que el h\u00e9roe, Aquiles, mata a su enemigo, H\u00e9ctor, el l\u00edder de los troyanos, arrastra el cuerpo por el campamento griego una y otra vez. Es posible que H\u00e9ctor haya sido derrotado, pero Aquiles no puede librarse de la furia que siente hacia H\u00e9ctor por haber matado a Patroclo, su mejor amigo, en una batalla previa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2022\/07\/18\/world\/31war-poetry-ESP-3\/merlin_27868596_a620a676-fbb5-4937-a160-005b85f65fd8-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" alt=\"Soldados estadounidenses en el valle de Korengal, en Afganist\u00e1n, en 2009\" width=\"1106\" height=\"737\"\/><figcaption>Soldados estadounidenses en el valle de Korengal, en Afganist\u00e1n, en 2009 (Tyler Hicks\/The New York Times)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy en d\u00eda, podr\u00edamos hablar de la rabia de Aquiles como un trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico. Pero sobre todo es un recordatorio de que, para muchas personas en el campo de batalla, los momentos de pesadilla de la guerra simplemente no desaparecen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La Il\u00edada<\/em>&nbsp;me golpe\u00f3 con fuerza en Irak, y sigue conmigo hoy, por lo que el primer poema que he elegido se basa en una escena de la epopeya. Es de un poeta griego de principios del siglo XX,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2009\/04\/19\/books\/review\/Longenbach-t.html\">Constantino Cavafis<\/a>, y trata de los caballos de Aquiles, que le regal\u00f3 Zeus, el rey de los dioses griegos. Los caballos son inmortales, pero cuando ven morir al mejor amigo de Aquiles, no pueden evitar llorar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi \u00faltima selecci\u00f3n est\u00e1 tomada directamente de&nbsp;<em>La Il\u00edada<\/em>. Cuenta la visita que Pr\u00edamo, padre de H\u00e9ctor, el h\u00e9roe troyano asesinado, le hace a Aquiles. Pr\u00edamo va a suplicar que le devuelvan los restos de su hijo, para que pueda ser enterrado correctamente. (Esto ser\u00e1 reconocible para cualquier corresponsal de guerra: sea cual sea la \u00e9poca y la cultura, la correcta disposici\u00f3n de los cuerpos de los muertos es sacrosanta).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pr\u00edamo es un hombre mayor, y su valor al enfrentarse al guerrero que ha estado profanando el cuerpo de su hijo en el campamento griego, y su s\u00faplica a \u00e9l, son un momento poderoso y conmovedor. Pr\u00edamo le pide a Aquiles que piense en su propio padre, y de alguna manera, en ese momento, Aquiles es capaz de sobreponerse a su ira.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los poemas que se encuentran entre estos dos finales de libro son obras de poetas que amo y que siento que me han ense\u00f1ado algo sobre la p\u00e9rdida, sobre la violencia, pero, por encima de todo, sobre el deber \u2014mi deber\u2014 de observar de cerca con la mente y el coraz\u00f3n lo que se pierde, se pasa por alto, se olvida, y se destruye. Es todo lo que tengo que dar, mi forma de mostrar respeto por todos los que sufren<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2022\/07\/18\/world\/31war-poetry-ESP-4\/merlin_210242778_f159b860-78da-41f0-abfb-6ecec7b792e2-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" alt=\"Una ni\u00f1a afgana con su padre en la provincia de Kunar, despu\u00e9s de escapar de la esclavitud en 2012.\" width=\"1104\" height=\"734\"\/><figcaption>Una ni\u00f1a afgana con su padre en la provincia de Kunar, despu\u00e9s de escapar de la esclavitud en 2012. (Andrea Bruce para The New York Times)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando estoy en lugares feos, tambi\u00e9n intento leer poemas que se centran en una o dos peque\u00f1as cosas que me dejan sin aliento, que me obligan a prestar atenci\u00f3n. Me viene a la mente el p\u00e1jaro que se sienta en una rama y ofrece inspiraci\u00f3n en \u201cGrajo negro en tiempo de lluvia\u201d de Sylvia Plath. Tambi\u00e9n los zapatos que Robert Hayden recuerda que su padre lustra en \u201cAquellos domingos de invierno\u201d, un acto de amor que el ni\u00f1o no reconoce hasta a\u00f1os despu\u00e9s, cuando ya es un hombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n hay poemas sobre la escritura, como \u201cDesde la frontera de la escritura\u201d de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2013\/08\/31\/arts\/seamus-heaney-acclaimed-irish-poet-dies-at-74.html\">Seamus Heaney<\/a>, que es una brillante descripci\u00f3n no solo de la guerra a peque\u00f1a escala de poner las palabras sobre el papel, sino tambi\u00e9n de lo que supone pasar un puesto de control. El incre\u00edble \u201cMus\u00e9e des Beaux Arts\u201d de Auden trata de c\u00f3mo puede ocurrir un desastre \u2014un ni\u00f1o puede caer al vac\u00edo desde el cielo o, en mi mundo, una bomba puede arrasar un bloque de apartamentos\u2014 y, sin embargo, hay gente que nunca parece darse cuenta de la cat\u00e1strofe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como ese poema de Auden es tan conocido (los lectores del Times recordar\u00e1n la <em>\u201c<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/interactive\/2022\/03\/06\/books\/auden-musee-des-beaux-arts.html\">lectura profunda<\/a>\u201d<\/em> que hicimos sobre \u00e9l este a\u00f1o), he querido incluir otra obra de Auden que a menudo se pasa por alto, una que escribi\u00f3 cuando la Alemania nazi invadi\u00f3 Polonia, lo que marc\u00f3 el avance aparentemente inexorable de la guerra por el continente. El poema, \u201c1 de septiembre de 1939\u201d, es \u2014como gran parte de su poes\u00eda\u2014 clarividente sobre la capacidad del ser humano para destruir su propia civilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2022\/07\/18\/world\/31war-poetry-ESP-5\/merlin_41142016_6c1e57ce-008c-429f-bb4a-4488a6ba3b53-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" alt=\"Familiares de Gul Zada llorando sobre su cuerpo. Muri\u00f3 en un hospital en Herat, Afganist\u00e1n, en 2010. Se prendi\u00f3 fuego despu\u00e9s de que un pariente la insultara por no llevar un regalo a una boda reciente.\" width=\"1106\" height=\"735\"\/><figcaption>Familiares de Gul Zada llorando sobre su cuerpo. Muri\u00f3 en un hospital en Herat, Afganist\u00e1n, en 2010. Se prendi\u00f3 fuego despu\u00e9s de que un pariente la insultara por no llevar un regalo a una boda reciente. (Lynsey Addario para The New York Times)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He incluido otro gran poema sobre la guerra: \u201cMil novecientos diecinueve\u201d, de Yeats. Me asombra la amplitud y la profundidad del poeta, y este poema es uno con el que he pasado muchas horas. El verso inicial te arranca de cuajo: \u201cMuchas cosas ingeniosas y hermosas ya no existen\u201d, comienza. Una estrofa posterior describe un momento de violencia en un periodo de guerra civil que borra el pasado y el presente por igual. Yeats habla de la brutalidad de los soldados en la Guerra de la Independencia de Irlanda \u2014hace 100 a\u00f1os\u2014, pero yo veo los horrores de la lucha en Siria, en, Afganist\u00e1n, en Bosnia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Hoy los d\u00edas los cabalga un drag\u00f3n, la pesadilla<\/em><br><em>el sue\u00f1o: una soldadesca borracha<\/em><br><em>puede dejar que la madre, asesinada en su puerta,<\/em><br><em>se arrastre entre su sangre, y quedar impune.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre intento leer a algunos poetas de los lugares que cubro cuando estoy all\u00ed. Eso significa que a menudo he dedicado tiempo a la poes\u00eda preisl\u00e1mica de Irak (lamentablemente, en traducci\u00f3n al ingl\u00e9s, ya que no leo \u00e1rabe).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Pero \u00faltimamente, con la guerra de Ucrania y los refugiados de Europa del Este en mente, tambi\u00e9n me he sumergido en la obra de la polaca&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2012\/02\/02\/books\/wislawa-szymborska-nobel-winning-polish-poet-dies-at-88.html\">Wislawa Szymborska<\/a>, galardonada con el Nobel. Su poema \u201cSi acaso\u201d resume mis sentimientos al haberme librado una y otra vez, no solo de las amenazas que uno encuentra durante los conflictos, sino tambi\u00e9n de todas las otras cosas terribles que podr\u00edan haberme arrastrado al abismo, tanto psicol\u00f3gico como f\u00edsico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n he dedicado tiempo a la obra de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2008\/08\/11\/world\/middleeast\/11darwish.html\">Mahmoud Darwish<\/a>, un poeta palestino que escribi\u00f3 en su tierra natal y en Beirut y en Par\u00eds. Es el poeta del exilio por excelencia, un sucesor de Dante, siempre en busca del para\u00edso pero condenado a vivir en una tierra rota. Me encantan sus poemas porque son muy espec\u00edficos sobre los lugares. Me recuerdan que, como reportera, tengo que ser leal y fiel al lugar que cubro, y debo comprender que las personas sobre las que escribo pueden creer que esos sitios son tierra sagrada, aunque yo no pueda verlos as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2022\/07\/18\/world\/31war-poetry-ESP-6\/merlin_86141758_bf6dfafd-8e15-4836-b824-c530f46a56ea-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" alt=\"Refugiados yazid\u00edes en la provincia de Dohuk, en el Kurdist\u00e1n iraqu\u00ed, en 2014\" width=\"1102\" height=\"735\"\/><figcaption>Refugiados yazid\u00edes en la provincia de Dohuk, en el Kurdist\u00e1n iraqu\u00ed, en 2014 (Adam Ferguson para The New York Times)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me cost\u00f3 mucho hacerlo en Irak, porque es una tierra de matorrales des\u00e9rticos, de cuya grandeza solo me di cuenta lentamente. Pero, para la gente que entrevistaba era su hogar, con defectos apenas visibles. Mientras yo ve\u00eda el Tigris y el \u00c9ufrates como lentos, y a veces obstruidos con basura, la gente sobre la que escrib\u00ed los ve\u00eda como los r\u00edos que les dieron su lugar en la historia como Mesopotamia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Darwish escribe sobre ver las cosas como las ven los dem\u00e1s en su poema \u201cEl cipr\u00e9s se ha partido<em>\u201d,&nbsp;<\/em>que he incluido. Informar en tiempos de guerra requiere una especie de empat\u00eda radical, algo que te lleva a lo m\u00e1s profundo de un tiempo y un lugar. Poemas como los suyos me ayudan a recordar que centrarse en lo particular puede ofrecer el mejor camino para captar lo universal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n est\u00e1 \u201cEl viaje de los magos\u201d, quiz\u00e1 mi poema favorito de&nbsp;<a href=\"https:\/\/archive.nytimes.com\/www.nytimes.com\/books\/97\/04\/20\/reviews\/eliot-obit.html\">T. S. Eliot<\/a>. Est\u00e1 narrado desde el punto de vista de uno de los tres reyes que llevan regalos para el ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para este rey, que viene de muy lejos y tiene una fe diferente, el viaje toma m\u00e1s de lo que da. Es sobre todo un poema sobre la duda. Pero ofrece una descripci\u00f3n tan v\u00edvida del viaje por lugares que suenan a Afganist\u00e1n o a Kurdist\u00e1n que me pareci\u00f3 reconocer el viaje del rey y pude imaginarme montando en camello en su comitiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y las ciudades hostiles y los pueblos agresivos<\/em><br><em>y las aldeas sucias y caras\u2026 Entonces llegamos al amanecer a un valle templado,<\/em><br><em>h\u00famedo, lejos de las nieves perpetuas, y ol\u00eda a vegetaci\u00f3n;<\/em><br><em>con un arroyo y un molino de agua que golpeaba la oscuridad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2022\/07\/18\/world\/31war-poetry-ESP-7\/merlin_133721709_b7fe4a57-94cd-4ccf-9549-f27ea6114d6f-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" alt=\"La autora visitando en 2014 el lugar del accidente de un helic\u00f3ptero, donde estuvo varios a\u00f1os antes.\" width=\"1101\" height=\"734\"\/><figcaption>La autora visitando en 2014 el lugar del accidente de un helic\u00f3ptero, donde estuvo varios a\u00f1os antes.(Adam Ferguson para The New York Times)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En \u00faltima instancia, y a pesar de que habla de la duda, el poema trata del anhelo de encontrar la fe, y de la terrible y eterna incertidumbre inherente a esa b\u00fasqueda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay muchos m\u00e1s poemas que podr\u00eda recomendar a los afectados por la guerra y a los que tienen la suerte de no estarlo. Pero estos son un comienzo. Espero que alguno te llame la atenci\u00f3n y te permita descubrir a un poeta que no conoc\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los caballos de Aquiles, por Constantino Cavafis [trad. de Juan Manuel Mac\u00edas]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Cuando vieron que Patroclo hab\u00eda sucumbido,<\/em><br><em>tan valeroso \u00e9l, tan fuerte y joven,<\/em><br><em>los caballos de Aquiles se entregaron al llanto:<\/em><br><em>les indignaba en su inmortal naturaleza<\/em><br><em>el contemplar esa obra de la muerte.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Si acaso, de Wislawa Szymborska [trad. de Abel Murcia]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Ocurri\u00f3; no a ti.<\/em><br><em>Te salvaste porque fuiste el primero.<\/em><br><em>Te salvaste porque fuiste el \u00faltimo.<\/em><br><em>Porque estabas solo. Porque la gente.<\/em><br><em>Porque a la izquierda. Porque a la derecha.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.poemhunter.com\/poem\/could-have-5\/\" target=\"_blank\">Lee el poema completo [<em>en ingl\u00e9s<\/em>]<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Desde la frontera de la escritura, de Seamus Heaney [trad. de Jorge Fondebrider]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>y todo es pura interrogaci\u00f3n<\/em><br><em>hasta que alguien mueve el rifle y uno acelera<\/em><br><em>con fingida despreocupaci\u00f3n.<\/em><br><em>Un poco m\u00e1s vac\u00edo, un poco gastado,<\/em><br><em>como siempre, por ese estremecimiento del yo,<\/em><br><em>sojuzgado, s\u00ed, y obediente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.amacad.org\/news\/seamus-heaney-his-words-his-voice\" target=\"_blank\">Lee el poema completo [<em>en ingl\u00e9s<\/em>]<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mus\u00e9e des Beaux Arts, de W. H. Auden [trad. de Eduardo Iriarte]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Acerca del sufrimiento nunca se equivocaron<\/em><br><em>los Viejos Maestros: qu\u00e9 bien entendieron<\/em><br><em>su posici\u00f3n humana; c\u00f3mo tiene lugar<\/em><br><em>mientras alg\u00fan otro come o abre la ventana a<\/em><br><em>sencillamente pasea aburrido.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.poetryinamerica.org\/episode\/musee-des-beaux-arts\/\" target=\"_blank\">Lee el poema completo [<em>en ingl\u00e9s<\/em>]<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1 de septiembre de 1939, de W. H. Auden [trad. de Eduardo Iriarte]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Los rostros en la barra<\/em><br><em>se aferran a su jornada mediocre:<\/em><br>\u2026<br><em>no sea que veamos d\u00f3nde estamos,<\/em><br><em>perdidos en un bosque encantado,<\/em><br><em>ni\u00f1os asustados de la noche<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/poets.org\/poem\/september-1-1939\" target=\"_blank\">Lee el poema completo [<em>en ingl\u00e9s<\/em>]<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mil novecientos diecinueve, de William Butler Yeats [trad. de Antonio Rivero Taravillo]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Tambi\u00e9n tuvimos muchos juguetes bonitos anta\u00f1o:<\/em><br><em>una ley indiferente a culpa o elogio,<\/em><br>\u2026<br><em>Oh, \u00a1qu\u00e9 exquisito pensamiento tuvimos al creer<\/em><br><em>que bribones y granujas hab\u00edan desaparecido!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/celt.ucc.ie\/published\/E910001-058\/text001.html\" target=\"_blank\">Lee el poema completo [<em>en ingl\u00e9s<\/em>]<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El cipr\u00e9s se ha partido, de Mahmoud Darwish [trad. de Luz G\u00f3mez Garc\u00eda]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Pero el cipr\u00e9s<\/em><br><em>se ha partido. Los que pasaban entre los escombros han dicho:<\/em><br><em>estar\u00eda harto de tanto abandono, o ser\u00eda demasiado<\/em><br><em>viejo, porque era alto como una jirafa, y de tan poca<\/em><br><em>enjundia como una escoba, ni sombra daba a los enamorados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.poetryfoundation.org\/poems\/52552\/the-cypress-broke\" target=\"_blank\">Lee el poema completo [<em>en ingl\u00e9s<\/em>]<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Grajo negro en tiempo de lluvia, de Sylvia Plath [trad. de Xo\u00e1n Abeleira]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Tan solo s\u00e9 que un grajo<\/em><br><em>ordenando sus plumas negras puede brillar tanto<\/em><br><em>como para adue\u00f1arse de mis sentidos, obligarme<\/em><br><em>a alzar los p\u00e1rpados y concederme<\/em><br><em>un breve respiro frente a mi miedo<\/em><br><em>a la absoluta neutralidad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/allpoetry.com\/Black-Rook-In-Rainy-Weather\" target=\"_blank\">Lee el poema completo [<em>en ingl\u00e9s<\/em>]<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Aquellos domingos de invierno, de Robert Hayden [trad. de Sabrina Duque]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Tambi\u00e9n los domingos mi padre se levantaba temprano<\/em><br><em>y se vest\u00eda en el fr\u00edo azul oscuro,<\/em><br><em>luego con manos agrietadas y doloridas<\/em><br><em>por el trabajo en el clima de la semana<\/em><br><em>alimentaba el fuego. Nunca nadie se lo agradeci\u00f3.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.poetryfoundation.org\/poems\/46461\/those-winter-sundays\" target=\"_blank\">Lee el poema completo [<em>en ingl\u00e9s<\/em>]<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El viaje de los magos, de T. S. Eliot [trad. de Tedi L\u00f3pez Mills]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>. . . \u00bfnos llevaron tan lejos<\/em><br><em>por un Nacimiento o por una Muerte? Hubo un Nacimiento,<\/em><br><em>ten\u00edamos pruebas y ninguna duda. Yo hab\u00eda visto nacer y morir,<\/em><br><em>pero pensaba que eran distintos: este Nacimiento<\/em><br><em>nos someti\u00f3 a una dura y amarga agon\u00eda,<\/em><br><em>como la Muerte, nuestra muerte.<\/em><br><em>Regresamos a nuestros lugares, estos Reinos,<\/em><br><em>pero ya no estamos en paz aqu\u00ed\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/poetryarchive.org\/poem\/journey-magi\/\" target=\"_blank\">Lee el poema completo [<em>en ingl\u00e9s<\/em>]<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>La Il\u00edada<\/em><\/strong><strong>, Canto 24, de Homero [trad. de Fernando Guti\u00e9rrez]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El gran Pr\u00edamo entr\u00f3 sin ser visto, acercose al instante<\/em><br><em>y abraz\u00f3 las rodillas de Aquiles, bes\u00f3 aquellas manos<\/em><br><em>homicidas y crueles con que le mat\u00f3 a tantos hijos<\/em><br><em>\u2026Pero a m\u00ed, \u00a1desdichado de m\u00ed! que engendr\u00e9 hijos valientes<\/em><br><em>en los campos de Troya, ninguno a estas horas me queda.<\/em><br><em>\u2026A los m\u00e1s el col\u00e9rico Ares quebr\u00f3 las rodillas.<\/em><br><em>Y al que para defensa del pueblo y la villa qued\u00e1bame,<\/em><br><em>lo mataste hace poco al luchar defendiendo a su patria,<\/em><br><em>a H\u00e9ctor; y ahora por \u00e9l he venido a las naves aqueas<\/em><br><em>para que lo redimas; te traigo un inmenso rescate.<\/em><br><em>Mas respeta a los dioses, \u00a1oh Aquiles!, y a m\u00ed compad\u00e9ceme<\/em><br><em>recordando a tu padre\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">____________________________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Alissa Johannsen Rubin<\/em><\/strong> es la jefa de la oficina de Bagdad de The New York Times. Se incorpor\u00f3 a The New York Times en enero de 2007 como corresponsal en Bagdad y cubri\u00f3 Irak y Afganist\u00e1n, convirti\u00e9ndose en jefa de la oficina de Bagdad en el oto\u00f1o de 2008 y traslad\u00e1ndose a Afganist\u00e1n en octubre de 2009, donde se convirti\u00f3 en jefa de la oficina un par de meses despu\u00e9s. Estuvo en Kabul durante casi cuatro a\u00f1os, y se march\u00f3 a finales del verano de 2013 para ocupar el puesto de jefa de la oficina de Par\u00eds. Sin embargo, sigui\u00f3 trabajando en proyectos en Afganist\u00e1n y se uni\u00f3 al equipo que cubr\u00eda la toma del norte y el oeste de Irak por parte del Estado Isl\u00e1mico en 2014. Ese agosto, result\u00f3 gravemente herida y casi muerta en un accidente de helic\u00f3ptero en el Kurdist\u00e1n, cubriendo a los asediados yazid\u00edes. Antes de incorporarse a The Times, fue codirectora de la oficina de Los Angeles Times en Bagdad y su jefa de oficina para los Balcanes durante cinco a\u00f1os. EnergiesNet.com reproduce este art\u00edculo en inter\u00e9s de nuestros lectores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nota del editor: Este art\u00edculo fue publicado originalmente por&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/\">The New York Times<\/a><\/em>&nbsp;, el 31 de julio de 2022. Todos los comentarios enviados y publicados en EnergiesNet no reflejan ni a favor ni en contra de la opini\u00f3n expresada en el comentario como un respaldo de EnergiesNet o Petroleumworld.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2022\/07\/31\/espanol\/guerra-poesia.html\">Original article<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aviso de uso: Este sitio contiene material con derechos de autor cuyo uso no siempre ha sido espec\u00edficamente autorizado por el propietario de los derechos. Ponemos a disposici\u00f3n dicho material en nuestro esfuerzo por avanzar en la comprensi\u00f3n de cuestiones de importancia politica, social, medioambiental y humanitaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creemos que esto constituye un \u00abuso justo\u00bb de dicho material protegido por derechos de autor, tal y como se establece en la secci\u00f3n 107 de la Ley de Derechos de Autor de los Estados Unidos. De acuerdo con el T\u00edtulo 17 U.S.C. Secci\u00f3n 107. Para m\u00e1s informaci\u00f3n, visite: http:\/\/www.law.cornell.edu\/uscode\/17\/107.shtml.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">EnergiesNet.com 19 08 2022<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alisa Rubin Poemas que nos recuerdan la belleza y la humanidad, en medio de los horrores de la guerra. \u00bfTiene cabida la poes\u00eda en una zona de guerra? Para una corresponsal del Times, es indispensable. Incluso el m\u00e1s novato de los corresponsales sabe que no debe entrar en una zona de guerra sin la &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/poemas-que-nos-recuerdan-la-belleza-y-la-humanidad-en-medio-de-los-horrores-de-la-guerra-alissa-rubin-nytimes\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">Poemas,  belleza,  humanidad, en medio de la guerra -Alissa Rubin\/NYTimes<\/span> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10684,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-global-header-display":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","footnotes":""},"categories":[74,33,40],"tags":[],"class_list":["post-10683","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-opinion-news-guyana","category-opinion-article","category-puntos-de-vista"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10683"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10683\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10684"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/energiesnet.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}